Hola. Sinceramente espero que nadie esté leyendo esto. Por otra parte, no se por qué lo escribo. Creo que tengo la necesidad de contar algo sin que nadie lo vea pero con la posibilidad de que esté accesible.
Hoy he tenido uno de los ataques de ansiedad más grandes de mi vida. Hace meses (realmente ni me acuerdo de cuanto hace) que sufro depresión, inseguridad, ansiedad e incertidumbre. Hoy ha sido muy fuerte.
Ayer salí de fiesta porque era mi despedida del trabajo. Realmente todo fue "bien"... Tampoco voy a decir que salí de fiesta como tal, porque me fui a las 12. Y eso es en parte por mi situación mental. Ha llegado un punto que hasta me cuesta dormir y que cuando salgo me cuesta quedarme. No lo paso bien como tal, no aguanto mucho tiempo con un grupo de personas. Al día siguiente me arrepiento de cosas estúpidas que dije, aunque en realidad sean solo imaginaciones mías.
Esto se me atraganta bastante. Normalmente cuando quiero escribir algo simplemente me sale solo. Se que poner (mejor o peor), pero aquí es mucho más complicado. Y lo es porque no se exactamente lo que me sucede. No se tampoco si es un cumulo de muchas cosas, o si son razones concretas. Y eso es lo jodido. Quizás lo único que puedo hacer aquí es tratar de exponer lo que he sentido hoy (y en mayor o menor medida siento cada día).
Hoy me he despertado con esa sensación de nervios típica de cuando va a pasar algo importante en tu día y tienes miedo de no saber llevar la situación. Normalmente me levanto así muchos días. Hoy es un día normal que iba a dedicar a estudiar para el examen del lunes. Sin embargo, no he podido a penas salir de la cama hasta hace una hora (a las 18:00) que he decidido levantarme. Mi cabeza pensaba tantas cosas que me he intentado dormir. Todo el día. No pensar, no sentir, no tener que enfrentarme a nada. Eso me pasa muchos días pero hoy ha sido algo muy fuerte. He intentado hacer acopio de fuerza de voluntad y salir de la cama pero no he podido.
Esta sensación la tengo demasiadas veces. Lo curioso de hoy es que ni siquiera podía dormir como normalmente hago. Ni siquiera sabía qué pensar. Es como un monstruo... He estado siempre intentando buscar un símil a lo que es tener este estado de ánimo día tras día. Voy a intentar explicarlo.
Imagina que tienes un niño pequeño, de unos 10 años. A veces viene a darte por saco solo por el hecho de darte por saco. Tu lo gestionas y bueno, está allí y pasa ese momento. La depresión es como si el niño no dejase nunca de estar en tu espalda. Imagina que le llevas siempre a cuestas y que te da golpes en la cabeza. Imagina que estás con el ordenador y le tienes en tus rodillas. Siempre. Te incomoda porque no te deja ver y tratas de girar la cabeza. Te aprieta teclas y te hace perder la partida al videojuego, o te hace cometer una errata en un documento. A veces simplemente corriges esa errata y sigues. Todos los días. El niño cada vez crece más. Llega un momento en el que empieza a escribir por ti en los documentos o a jugar por ti en tus partidas. No sabes que hacer, te está dominando y consumiendo.
Sin embargo hay una sencilla solución. Pensadlo. Simplemente coge al niño y quitarle de tu regazo. Así no te molestará más. A veces volverá a subirse pero puedes quitarle de nuevo en un rato. Pues bien, ese acto de quitar al niño de tus piernas es muy complicado. No se por que, no entiendo por qué pero es imposible quitarle. Siempre está ahí. A veces se queda dormido y no molesta (aunque pesa).
Eso es lo que siento. Realmente no es que no quiera estar bien, o que no me esfuerce por ello. No es que no escuche a los demás. Es que no puedo seguir. Tengo fuerzas para muchas cosas pero no para quitar al niño de mi regazo. No para tratar de ver las cosas de otra manera. Y eso hace que todo me importe demasiado, más de lo que me gustaría o debería. Las tonterías me importan demasiado. Las personas. Todo. Todos.
Y lo peor de todo es saber que es algo tuyo. Quieres que te presten atención, que te ayuden, que te saquen de ahí. Pero no pueden. Hay gente cualificada para ayudarte, pero no pueden sacarte. Y eso es casi lo peor. El saber que aunque tu estés realmente destrozado por dentro casi todos acaban yendo a lo suyo. Y sabes que es lo lógico, pero lo lógico aquí no consuela. Solo es aún más crudo. Sentirse solo aunque no estés solo. Sentir que nadie te ayuda cuando eres tu mismo el que no quieres ayudarte.
Se que esto es muy complejo. Quizás podréis decir "venga tío anímate, si necesitas algo aquí estoy". Eso no sirve de nada. No es que me falte el ánimo, lo que me faltan son las fuerzas para hacer cualquier cosa, hasta pensar. Y sí, se que estás ahí. Pero no lo suficiente, no lo que mi estúpido cerebro quiere que estés. La necesidad de atención es como un cáncer que conlleva depresión. O quizás la depresión conlleva la necesidad de atención. Es igual...
No vengo aquí a que nadie me ayude. Creo que ya he pasado esa etapa. Estoy en un momento en el que prefiero estar solo. No quiero molestar a nadie ni arrastrar a los que realmente se preocupen. No quiero nada de eso. Solo me dejo llevar. El niño que llevo a cuestas va creciendo poco a poco. Hay muy pocas cosas que me ayudan a no dejar que me controle. Y sí, soy consciente de que si yo no estoy el niño se morirá también. No se si es una solución. Solo soy uno más. Solo una cosa más...